La Mediación es un método alternativo al judicial para resolver los conflictos civiles, mercantiles, comunitarios y laborales. A través de un procedimiento sencillo, rápido, ágil y económico, los implicados podrán alcanzar un acuerdo sobre uno o varios asuntos. Funciona como un procedimiento voluntario y negocial sobre el que las partes tienen absoluto control desde su inicio y hasta la finalización del mismo, auxiliados en todo momento por el mediador, quien favorecerá la comunicación y que la información pertinente circule en las dos direcciones. Los acuerdos tendrán plenos efectos legales.
Las corporaciones destinan cada año una cantidad ingente de recursos económicos, personales y temporales a la resolución de los conflictos que por un motivo u otro les surgen; un esfuerzo que se reduce de forma exponencial cuando acuden a un procedimiento de Mediación. Y ello porque consiguen:
1/ Mayor RAPIDEZ: Frente a los procedimientos judiciales que tienen una duración media de 18 meses, con el gasto de tiempo y dinero que ello implica, los de Mediación rara vez se prolongan más allá de una semana.
2/ Más AGILIDAD: Son las partes quienes fijan los temas a tratar, plazos y maneras de hacerlo. Por ello la Mediación se adapta perfectamente a las necesidades de las partes, posibilitándoles una resolución óptima del conflicto.
3/ CONTROL DEL RESULTADO: Los intervinientes no están obligados a asumir ninguna obligación que no crean oportuna. No existe un tercero que imponga soluciones, los acuerdos se alcanzan de forma negociada por los propios interesados; evitando así sorpresas desagradables y cuantiosas costas judiciales.
4/ AHORRO: El coste temporal y económico de un procedimiento judicial (tasas judiciales, procuradores, abogados o peritos, entre otros) se reduce exponencialmente en la Mediación, pues no es preceptiva la intervención de ninguno de ellos (aunque si se quiere, pueden participar).
5/ MANTENER LAS RELACIONES COMERCIALES: Los acuerdos alcanzados en un procedimiento de Mediación son un “win to win” que favorece el mantenimiento de las relaciones comerciales entre entidades que, en caso de acudir a un proceso judicial, quedarían irremediablemente rotas. La voluntad de acuerdo y la confianza de poder resolver amistosamente las cuestiones que surjan en un futuro favorecen la imagen de marca y mejoran la cuenta de resultados.
6/ Mejor SERVICIO AL CLIENTE: Resolver los conflictos con clientes o consumidores a través de un procedimiento de Medicación aporta a la Compañía una imagen positiva de marca ante los mismos, pues se muestra interés por sus problemas y predisposición al acuerdo. Otro tanto ocurre con los Tribunales de Justicia –si no se alcanzase un acuerdo-, pues por el mero hecho de haber intentado solventar el conflicto a través de la Mediación estaremos demostrando buena fe y voluntad de diálogo.
7/ Aumento de la PRODUCTIVIDAD: Solventar las cuestiones laborales a través de un procedimiento de Mediación mejora la relación entre empleador y empleados, pues haciéndoles partícipes de la toma de decisiones importantes estaremos fomentando que perciban la Empresa como un punto de interés común por el que merece la pena esforzarse y con el que comprometerse. Unos trabajadores motivados aumentan su rendimiento y, por ende, la productividad.
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Si le interesa la Mediación y quiere contar con el mejor equipo de mediadores, o si sencillamente necesita que le ayudemos a resolver alguna duda sobre el particular, puede contactar con nosotros a través del correo: info@vascogomez.com o del teléfono: 955 087 138. Estaremos encantados de atenderle.